La gripe porcina, o gripe a secas, que ya no sé muy bien cómo la han bautizado en los laboratorios de referencia, es un virus de la gripe del grupo A, cuyo serotipo se ha identificado como H1N1. Los virus de la gripe humana se clasifican en tres grupos: A, B y C. De estos, el que más muta y, por tanto, mayor potencial virulento posee es el grupo A. El grupo B y el grupo C mutan menos y, por tanto, son menos patógenos. La gripe humana suele ser un proceso benigno en la mayoría de las personas. Sólo en aquellos grupos de mayor riesgo representa una seria amenaza, a saber: personas de mayor edad que padecen enfermedades crónicas o personas de cualquier edad que padecen enfermedades crónicas. Las vacunas contra la gripe humana están formadas por dos cepas del grupo A y una del grupo B. Cada año cambian las cepas, porque cambian sus estructuras genéticas. Por tanto, cada temporada, son cepas nuevas. Son nuevos virus que pueden ser más patógenos, más virulentos.El verdadero peligro que representa la gripe humana es su gran potencial para mutar. Cada vez que muta, se convierte en un virus nuevo, con el potencial suficiente para provocar un cuadro más patógeno de gripe. Los virus de la gripe se sirven para mutar del ADN de humanos, de aves, de cerdos,...de todo el ADN que encuentran en su camino y que pueda servirle a su mayor propósito: convertirse en un nuevo virus. Desde el punto de vista epidemiológico, se conoce ya que esta nueva variante o cepa del virus de la gripe es benigna. Entonces, ¿por qué se ha armado todo este revuelo mundial acerca de la gripe porcina? La OMS hace tiempo que tiene muy vigilado al virus de la gripe humana, porque, aunque suele provocar una patología benigna en la mayoría de las veces, cada vez que muta, que es muy a menudo, tiene un potencial enorme de convertirse en cualquier cosa: hasta en una pandemia de consecuencias devastadoras por su extremada virulencia. Asimismo, una pandemia de gripe, aunque benigna, puede acarrear un gran déficit temporal de recursos humanos que podría ser muy perjudicial para la maltrecha economía mundial. Sólo hay que echar un vistazo a lo que ha ocurrido en México: todo un país paralizado. Dicen que China ha tomado medidas muy severas contra todo aquel sospechoso de gripe porcina, pero es que China las pasó canutas con la epidemia de gripe aviar. En China sí fue catastrófico. No obstante, me quedo con las declaraciones del responsable del laboratorio de referencia de enfermedades emergentes de España: "Esta nueva gripe es benigna, pero su virulencia real no se sabrá hasta el inicio de la temporada otoñal, a partir de octubre. En esas fechas, se conocerá si esta cepa continúa infectando o no. Y si continúa infectando, si lo hace como ahora, benignamente, o, en cambio, sigue mutando a cepas más virulentas". En definitiva, me quedo con las declaraciones de Porco Rosso: "Un cerdo que no vuela, sólo es un cerdo".