Andalucía, imparable
Hace ya un año que creé esta cuenta de cuenta cuentos. Hace ya muchos meses que la he abandonado. Ya es hora de retomarla un poco. A ver si esta vez consigo mantener el pulso necesario como para no volver a olvidarme de ella.
Hoy quiero hablar de Andalucía, del paro y del señorito andaluz. Pocas cosas más indisolublemente unidas hay en nuestra Andalucía querida. Y digo esto porque el ideal del señorito andaluz permanece arraigado en nuestra genética sureña, aunque en estos tiempos se haya enraizado en otra clase social distinta -antaño en la de terratenientes , y hogaño en la pujante y numerosa clase media-. Todo andaluz que se precie sueña con el ideal de "señorito andaluz". Si hasta nuestros padres de la supuesta patria andaluza, en realidad, lo fueron -desde Blas Infante a muchos otros ideólogos o politólogos andaluces-. El ideario andaluz, al menos del que se han nutrido las ideas que han conformado nuestra sociedad andaluza de hoy, parte de un sueño de señoritos andaluces -bien posicionados económicamente, pero con sueños del folclore del pueblo más llano-. Nuestros escritores, nuestros poetas y nuestros heraldos más representativos, en su mayoría, también lo fueron: Señoritos andaluces con ideario de pobres. Pero, al fin y al cabo, señoritos andaluces. Actualmente, nos movemos en las mismas coordenadas, y aspiramos a una vida más cómoda y, a ser posible, sin dar un palo al agua. Queremos casas grandes como cortijos y coches enormes como Land Rover para movernos por nuestras vastas extensiones de ricos terratenientes. Queremos ser señoritos de nuestras posesiones. Nos da exactamente igual el paro. Nos conformamos con las regalías del Estado. Mientras tanto, seguimos soñando con cortijos, tierra y campo. Y el mar, para el verano, en nuestra casita aledaña a la playa. A ver si nos vamos acostumbrando al paro y no tenemos ni que movilizarnos contra las instituciones que nos están amamantando. Y que trabajen otros que tengan la conciencia más tranquila. La indolencia de la necesidad nos va adocenando al ideario de nuestros antepasados, que los que gobiernan ahora consiguen inyectarnos mediante el uso masivo de propaganda. Y mientras tanto, el Himno andaluz nos está gritando: ¡Andaluces, levantaos, pedid tierra, playa y paro! ¡Despertad de vuestro letargo! ¡Demandad paro y más paro! Que para eso siempre habrá algún Chaves o cualquier otro tonto-listo que por allí pase y enarbole el estandarte de nuestro Ideario: Andalucía, imparable.

![[foto de la noticia]](http://estaticos02.marca.com/imagenes/2009/05/04/futbol/1adivision/1241464165_extras_noticia_foton_5_0.jpg)


